Tratado de Budapest sobre el Reconocimiento Internacional del Depósito de Microorganismos a los fines del Procedimiento en materia de Patentes

El nuevo sistema permite reducir los costos y la carga administrativa de la solicitud de patentes relativas a microorganismos, además de reforzar la seguridad jurídica y uniformidad de un sistema de patentes crecientemente internacionalizado.

El Tratado de Budapest sobre el Reconocimiento Internacional del Depósito de Microorganismos a los fines del Procedimiento en materia de Patentes (1977) está abierto a los países signatarios de la Convención de Paris para la Protección de la Propiedad Industrial y en Chile entrará en vigor el 5 de agosto de 2011.

Este tratado exige a los países contratantes permitir o exigir el depósito de microorganismos en los procedimientos de registro de patentes de invención, reconociendo el depósito efectuado ante cualquier "autoridad internacional de depósito", es decir, un organismo internacional reconocido y acreditado ante la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), que puede encontrarse fuera del territorio nacional. En consecuencia, un solo depósito en una autoridad internacional de depósito reconocida puede ser utilizado para obtener una patente en otros países signatarios, cumpliendo con el requisito de divulgación de la invención.

La necesidad proviene del hecho que el requisito de divulgación de un microorganismo, dada la complejidad de este, no puede satisfacerse mediante descripción redactada, sino únicamente mediante el depósito de una muestra en una institución técnicamente capaz de conservarlo, para que pueda ser reproducido una vez concluido el periodo de protección de la patente.

Si bien su aplicación es restringida a microorganismos, el Tratado lo interpreta ampliamente, cubriendo todo material biológico que requiere ser depositado para su divulgación, particularmente invenciones alimenticias y farmacéuticas.

El nuevo sistema permite reducir los costos y la carga administrativa de la solicitud de patentes relativas a microorganismos, además de reforzar la seguridad jurídica y uniformidad de un sistema de patentes crecientemente internacionalizado.

En el caso de Chile, sin embargo, el sistema de depósito de microorganismos del Tratado de Budapest no es nuevo, ya que la legislación nacional, en el artículo 39, inciso cuarto, del Reglamento de la Ley Nº 19.039 de Propiedad Industrial, establece que el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI) tiene la facultad para requerir a los solicitantes de patentes de invención que un material biológico vivo sea depositado ante un organismo internacionalmente reconocido para estos efectos.

En la actualidad el Tratado de Budapest cuenta con 75 partes contratantes, entre las cuales se encuentran EE.UU., China, Francia, Japón, Rusia, México y Perú. Además, 45 Autoridades Internacionales de Depósito han sido acreditadas, concentrándose principalmente en el Reino Unido (7), Rusia (3), Corea (3) y EE.UU. (2). De acuerdo con la OMPI, entre 2001 y 2009, Estados Unidos lidera las estadísticas con 29.423 depósitos, seguido por Japón con 10.033 depósitos y China con 6.613.

Budapest Treaty on the International Recognition granted to the Microorganisms International Deposit

The new system reduces the costs and administrative workload for patent applications concerning microorganisms, and also reinforces the legal certainty and uniformity of an increasingly internationalized patent system.

The Budapest Treaty on the International Recognition of the Deposit of Microorganisms for the Purposes of Patent Procedure (1977) is open to the signatory countries of the Paris Convention for the Protection of Industrial Property, which will become effective in Chile on August 5, 2011.

This treaty demands that participating countries allow or demand the deposit of microorganisms in relation to patent for invention registration procedures, accepting the deposit made before any "international deposit authority", that is, any international organization recognized by and registered with the World Intellectual Property Organization (WIPO), which may be located outside the national territory. Consequently, just one deposit at a recognized international deposit authority may be used to obtain a patent in other signatory countries and to comply with the invention disclosure requisite.

The need arises from the fact that the microorganism disclosure requisite, given its complexity, may not be met with a written description but only with the deposit of a sample at an institution technically capable of conserving it, so that it may be reproduced once the patent protection period is expired.

Although its application is restricted to microorganisms, the Treaty interprets it broadly, covering every biological material that must be deposited for its disclosure, particularly food and pharmaceutical inventions.

The new system reduces the costs and administrative workload for patent applications concerning microorganisms, and also reinforces the legal certainty and uniformity of an increasingly internationalized patent system.

In the case of Chile, however, the microorganism deposit system contemplated by the Budapest Treaty is not new because the fourth subparagraph of article 39 in the Regulations for Industrial Property Law No. 19.039, stipulates that the National Institute of Industrial Property may ask applicants of patents of invention involving live biological material to deposit the same at an internationally recognized organization.

The Budapest Treaty currently has 75 contracting parties, including the U.S.A., China, France, Japan, Russia, Mexico and Peru. In addition, 45 International Deposit Authorities have already been certified, mostly concentrated in the United Kingdom (7), Russia (3), Korea (3) and the U.S.A. (2). According to the WIPO, between 2001 and 2009, the U.S.A. leads the statistics with 29,423 deposits, followed by Japan with 10,033 deposits, and China with 6,613.

Giancarlo Nasi
Alessandri & Compañía Abogados

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